“Waiting for
Superman” es un documental que muestra la crítica realidad educativa en Estados
Unidos. Documenta cómo se ha dado, con el correr de los años un descenso en el
nivel educativo en los colegios públicos y las pocas posibilidades que tienen
las clases bajas a la hora de hablar de educación.
Es este punto en el que se hace hincapié desde el principio
del documental: la imposibilidad de elegir. Mientras algunos pueden optar entre
la educación pública y la privada, otros sólo se someten a la única opción que
les queda, quedando vedada la posibilidad de elección; y parece ser que
educación pública, en Estados Unidos como en muchos otros países, viene a ser
sinónimo de mala educación.
Hay algo que no
anda bien, justamente es eso lo que trata el documental: observar cuáles son
los eslabones del sistema en los que algo falla, denunciar, pero sobre todo dar
testimonios directos para efectuar esa denuncia. Como muchos documentales,
sobre todo de esta época, éste busca despertar conciencia, denunciar una situación
mostrándola al mundo. Muy bien logrado; exceptuando algunos baches narrativos y
un ritmo bastante fluctuante, el documental alcanza a mostrar con entereza una
realidad con sus respectivos actores.
Mediante el
recurso de la entrevista, como forma de verosimilización y de prueba, distintos
niños de etnias, familias y posiciones económico-culturales diferentes,
funcionarios y reformadores educativos dan su testimonio acerca de la vivencia
de la educación y de sus proyecciones en relación con ésta. Aunque podría
decirse que por momentos se llega a victimizar al alumno y a su familia,
planteando como únicos responsables a los funcionarios; mientras se olvida el
pequeño detalle de pensarnos en un sistema social. Los entrevistados hablan de
sus aspiraciones educativas, de los desafíos que supone una educación estatal y
se hace una revisión histórica y estadística de la posición de USA en el ámbito
educativo a través del tiempo.
Podría decir, en
relación con esto y con la afirmación anterior sobre un “ritmo fluctuante” que,
por momentos, el documental nos muestra una situación de completa desesperanza,
prácticamente nos dicen que a los niños se les mete basura en la cabeza o que
la supuesta función de la escuela se ha perdido. Pero en otros momentos parece
ser que los niños y sus sueños de superaciones son más fuertes que cualquier
cosa, insertando de esta forma un mensaje claramente esperanzador. Y creo que
en este punto es valioso resaltar la importancia del título. Apelar a un héroe
como Superman para designar una esperanza resulta poco inocente: aquel
superhéroe que todo lo puede, que nada queda fuera del alcance de su poder, que
crea las sociedades perfectas, mantiene el orden y asegura el sueño americano,
resulta ser una ficción.
También resulta
interesante pensar en el uso de formato documental para tratar una temática
como ésta. Es claro que no implica lo mismo presentarla en forma de ficción,
donde los límites no están del todo definidos y no sabe hasta qué punto los
datos son verídicos. Cuando nos encontramos con personas “actuando de sí
mismas” y mostrando su realidad abiertamente tendemos a ser más impresionables
y a sentirnos más intimidados por la situación, en un punto hasta señalados y
llamados para reaccionar y accionar ante ella. Y, mediante las proposiciones
planteadas en este documental, se inserta la temática de la posición la
educación dentro de la sociedad y por lo tanto, de su importancia; invitando a
una posible reflexión acerca de modificaciones y salidas alternativas, en las
que el espectador puede tomar acción.